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Paulo Autuori, DT de Nacional
Paulo Autuori, DT de Nacional, en conferencia de prensa.
Atlético Nacional oficial

No importa si llegó de Narnia

Los análisis acerca de la campaña de Paulo Autuori deben hacerse a profundidad.

¿Y si Autuori fuera colombiano…? Ese fue el cuestionamiento que el vulgo promulgó tras la derrota de Atlético Nacional ante Deportivo Pasto; sin análisis, sin números y sin profundidad sobre la situación deportiva del cuadro ‘Verdolaga’.

Las redes sociales, cáncer y quimioterapia simultáneos de las opiniones, permiten licencias que empujan la corriente, sin cuidado, a una tendencia que puede incitar al error y a la desinformación. La campaña de Paulo Autuori con Nacional es pobre y es imposible contradecir eso, pero antes de insinuar que el entrenador brasileño deba dar un paso al costado, es necesario situarse en el contexto correcto de la crisis en el club antioqueño.

Las circunstancias actuales de Nacional no están para que los pseudo analistas de tropipop abran debates superfluos inspirados en demagogias nacionalistas; en Nacional se respetó el proceso de Juan Carlos Osorio, colombiano, pese a no tener un buen comienzo en 2012; y en cambio, se marginó al español Juan Manuel Lillo, después de seis meses, por sus malos resultados. El ejemplo demuestra que la dimisión de un técnico u otro no es cuestión de pasaporte sino de capacidad.

Si bien Autuori se ha equivocado y es responsable de la magra temporada como cabeza de grupo que es, hay que evaluar los atenuantes y las condiciones de una eventual salida, si es que esta debiera darse.

Para sorpresa del timonel ‘Verdolaga’, la institución ‘paisa’ se vio impedida para inscribir jugadores por el ya conocido tema de sanción, provocada por el caso Cortuluá-Fernando Uribe. La escuadra verde no pudo tener celeridad en el mercado de pases y sus fichajes se incorporaron ‘ex tempore’.

Asimismo, la plantilla se ha visto afectada por múltiples lesiones, suspensiones y convocatorias a Selección Colombia, las cuales han ido en detrimento de la continuidad en su trabajo al frente de Nacional.

Además, hay que atribuirle a Autuori su apuesta por los canteranos del club, proceso que no es fácil, que requiere tiempo y que se está desarrollando tanto por necesidad como por convicción. Sobre el particular, el estratega ha cumplido su palabra.

El rendimiento de Nacional también ha tenido puntos altos, de buen desempeño y fútbol colectivo como contra el Medellín; y también ha dado señales de autocrítica y reacción, como se vio ante el Deportivo Cali y Cúcuta Deportivo.

Atlético Nacional no puede caer en las prácticas de equipo chico y sustituir técnicos pasadas solo diez o doce fechas. Así resulte imposible ingresar a los playoffs, Autuori deberá permancer en su cargo, como mínimo, hasta diciembre.

Si la dirigencia apostó por un técnico reputado y campeón como él, tendrá que mantener su postura, respaldar el proyecto y tomar las decisiones que se requieran cuando termine el año.

No importa si es colombiano, brasileño o de Narnia; los procesos en el fútbol se respetan y no es de equipo grande sucumbir ante las insinuaciones sin fundamento de abundan en Twitter.

Fuente
Antena 2
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